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FOTO: ALEJANDRA VEGA


ARQ. DANIEL ÁLVAREZ F.

Grupo Arquitectura nace en 1980 creando su primer obra privada para así continuar con un exitoso y natural proceso de crecimiento. Actualmente, este extraordinario grupo de creativos completa todo un círculo, desde compra de terrenos, proyectos ejecutivos, arquitectura, construcción y venta al cliente final.

Entre sus obras más destacadas están: la "Casa Los Encinos" partiendo de un escaneo tridimensional del espacio y descompuesto en tres cuerpos emergentes. La "Casa Utopía" en las Brisas Acapulco, logrando una serie de terrazas totalmente separadas del terreno con un corazón de vegetación al centro. Se abre en forma de abanico otorgando vistas de toda la bahía de Acapulco. La "Casa Izar", Valle de Bravo, construida en una estructura metálica que forma un galerón de 40mts de largo que soporta un techo inclinado libre de muros divisorios. Y la "Casa Farca" en Amatlán, Morelos, una estructura metálica soportada en seis columnas circulares, dos muros paralelos prefabricados en las fachadas y vidrio forran el prisma logrando inscribir los espacios en dos niveles con diferentes ambientes y vistas.

Hacemos arquitectura lo más contemporánea posible, enfocada a un mercado de nivel medio y alto para el tema de vivienda. La propuesta es muy tectónica, con materiales expuestos: concretos, acero, vidrio, madera y piedra en un estilo muy contemporáneo.
Tenemos proyectos muy diferentes, sin embargo utilizamos mucho la tecnología, las estructuras metálicas, el despiece de los materiales para utilizarlos tal como vienen de planta. Construimos y estamos concientes del tema tectónico, constructivo, eficiencias, que el material tiene que modular, etc. Un tema que nos preocupa mucho, es tomar en cuenta la economía siendo muy eficientes y racionales.

Tomamos pocos encargos de casas al año y siempre llevamos al cliente a casas que hemos hecho, les pasamos información visual para saber si habrá una serie de condiciones para trabajar con él. Se discute el tema del programa con el cliente, más no el formal donde requerimos total libertad.

Trabajamos primero los conceptos que definen el proyecto a manera de ideas, de croquis muy esquemáticos, se ubican los cuerpos y las partes del proyecto, trabajamos en maquetas muy abstractas y volumétricas. Hacemos la topografía en equipo y posteriormente afinamos los proyectos con las partes adicionales.

Pensamos que la arquitectura siempre está supeditada a una estructura superior que puede ser un contexto urbano, natural o paisaje. Nos interesa extender nuestros diseños para que tengan que ver con estos entornos, no concebimos la arquitectura como una escultura aislada, se tiene que ligar a los alrededores.

Los proyectos deben tener una relación y extensión con el entorno, estar perfectamente insertados y orientados, con una climatización adecuada y vistas donde deben estar.

Al diseñar el espacio de la cocina se debe tomar en cuenta la orientación y entender cómo ve el cliente el tema de la cocina. Lo primero que hacemos es ubicar la prioridad del tema con el proyecto, después buscar la mejor iluminación, ventilación, con vistas, que no sea un cuarto más sino un espacio vivo dentro de la casa.

El valor porcentual de una cocina varía según el perfil del usuario. En el caso de la construcción vertical, lo dicta el nivel. En general para la gente la cocina es importante, una cocina bien ventilada y ubicada le da un plus a un departamento.

Hacemos mucha vivienda de 90 a 160 mts y siempre la cocina es abierta a la sala-comedor. La cocina es un mueble, todo un tema en medio del departamento que interactúa con todo el espacio sumando metros cuadrados al espacio principal. Es todo un pretexto de convivencia, por lo que sí le damos mucha importancia.

Antes los departamentos eran de 300mts., ahora son más pequeños y necesitan una cocina muy bien equipada, pero en la tercera parte de los metros cuadrados porque no hay manera de desperdiciar las áreas, las alturas, hay que incluir todos los detalles de iluminación, partes cromadas, de vidrio, etc.

Los cocineros deben diseñar la cocina en lo que ya está bien definido: función, diseño y eficiencia. Ya las cocinas presentan un avance muy importante técnico y estético, como las gavetas para uso específico con cierre de cierto tipo. Los fabricantes están concientes de que están en una competencia muy dura donde va a ganar el mejor diseño al mejor precio en los distintos rubros en los que se compita. Finalmente tienes que ver toda la película desde la perspectiva del cocinista, arquitecto y vendedor.

Desde que hacemos el anteproyecto de una vivienda ya sabemos cómo va la cocina, donde se recarga el refrigerador, los hornos, la tarja, estufa, etc. Al cocinista le decimos si la cocina va a ser abierta o cerrada, si queremos bancos, barra, etc. Planteamos la función básica y mandamos un plano, parte del ante proyecto. Discutimos los acabados y sugerimos materiales que vayan acorde con el piso y llevamos al cliente en intercomunicación con el diseñador de la cocina. En la mayoría de los casos hay mucha obviedad, muros ciegos, ventanas, donde el elemento va pidiendo el diseño del mismo.

Posteriormente se van presentando proyectos y afinando, el cliente ve el tema económico y cuando decide por uno trabajamos con ese cocinista a detalle con particularidades propias del cliente, gustos por materiales y colores. No hay material, ni gusto feo, nosotros damos nuestra opinión por el perfil de la casa porque tenemos una vista de todo el contexto de la casa, a diferencia del cliente y el cocinista, pero sugerimos dando razones.

La gente hoy día recibe tanta información por recomendación, Internet, show rooms, que no sabe qué tipo de arquitectura quiere, qué material quiere para el piso, y no tiene porque saberlo, pero está atosigada de información. Por eso siempre abrimos un abanico para el cliente y lo canalizamos.

A cierto nivel los precios de las cocinas andan con un rango bastante apretado. Hemos comprado un poco de todo, no estamos casados con nadie, el que da la mejor oferta y enamora al cliente es con el que nos interesa trabajar.

Los departamentos de dos millones de pesos los entregamos sin acabados, solo con puntas de instalación. En departamentos masivos escogemos una cocina muy neutra, en colores acordes, porque sabemos que el cliente de este nivel está más preocupado por el crédito, entonces te preocupas por darle algo con diseño, pues no tiene esta inquietud caprichosa por la cocina.

En un departamento de 1.5 millones de pesos ponemos una cocina de 30 mil pesos. En departamentos de 1.2 a 1.4 millones las pedimos de fábrica con un costo 60% más bajo, donde tienes que resolver un poco la cocina, pues no tienen el tema de diseño de los departamentos, y sinceramente son cocinas pequeñas, que no porque sean pequeñas no tienen diseño, son más sencillas y mucho más baratas.

La cocina ideal sería una abierta. Me gustan claras y expuestas, que todo esté muy abierto, que se vea un tanto industrial, que se vea a través de los vidrios lo que hay atrás, que la cocina sea un mueble de trabajo y que se pueda incluso ocupar para una junta.

Siempre la casa habitación como la célula mínima de vivienda es para mi lo más atractivo como diseño. Un rancho en Valle de Bravo es entre nuestras obras, una de las que más me gusta, con acabados muy sencillos, de concreto aparente, estructura metálica, maderas, y me gusta la coherencia que tiene con el lugar, un valle con un lago. Otra de mis preferidas es una casa muy pequeña en Amatlán Morelos, metida en las montañas frente a unos acantilados, muy interesante.

En México siempre ha habido muy buenos arquitectos desde la época prehispánica. Hoy día la competencia es muy dura en el tema de diseño. Los arquitectos están volviéndose muy competitivos, haciendo cosas de calidad, hay una competencia muy sana con un mercado para todos. Hay muchos arquitectos grandes y jóvenes de primera, de competencia internacional.

El arquitecto que trabaja solo es cada vez más extinto, no digo que no haya o que no sean buenos, simplemente no lo veo como un perfil para darle seguimiento, tienes que pensar de manera más global. Ahora, para bien o para mal los grandes desarrolladores están construyendo todo el país, te tienes que sumar a esos grandes grupos de una manera u otra para poder sobrevivir, montándote sobre una industria que esté caminando a un ritmo y viento en popa.

Una parte importante de los proyectos no lo están haciendo arquitectos, son desarrolladores que en muchos casos no tienen nada que ver con la arquitectura y lo que es peor no tienen nada que ver con la construcción.

La construcción siempre ha sido un termómetro de una buena economía. Cuando un país está bien y la gente invierte en construcción es porque las tasas están bajas y recibe más rendimiento invirtiendo en bienes raíces más que en el banco o fuera del país. No creo que haya otra industria que permé a tantas capas de la población. En un proyecto hay una gran cantidad de contratistas que se involucran directa o indirectamente, aun en la obra más pequeña es infinita la cantidad de proveedores.

Grupo Arquitectura como desarrollador prefiere el Distrito Federal por la ubicación porque prácticamente tienes el producto vendido. Además, en el D.F. las propiedades se venden por dos mil quinientos dólares el metro2, en Interlomas a mil cien dólares el metro. Incluso en provincia, estamos invirtiendo en Guadalajara por ejemplo y es un mercado difícil. Como el mercado del D.F y las zonas turísticas no hay igual, comercialmente hablando.

Nosotros siempre mantenemos una relación con el cliente muy cercana, sana y transparente. En muchas ocasiones el cliente repite con la casa de campo o de Acapulco, departamentos e incluso casas fuera del país.

Para finalizar, creo que la gente hoy en día se tiene que preparar muchísimo y dedicar los años necesarios para ello, esperarse mucho para afinarse en ciertas materias bastante específicas, y en el tema de las cocinas, tienen que ser muy competitivos en calidad y precio.+