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FOTO: CORTESÍA COCINAS SANTOS
COCINAS ESPAÑOLAS,
VANGUARDIA MEDITERRÁNEA.
La arquitectura europea deslumbra a quienes desean encontrar
en cada habitación un equilibrio entre el espacio y
su entorno. La bella Europa, su riqueza culinaria y su pasión
por la vida invitan a buscar en el diseño interiorista
espacios llenos de luz con los materiales que se convierten
en el pretexto perfecto para estar en casa. Estos lugares
reflejan en cada detalle de su amueblado y decoración
el deseo sublime de disfrutar la vida.
De esta arquitectura e interiorismo europeo destacan los diseños
inmersos en el confort y el buen gusto con detalles excepcionales
y atractivos, elementos básicos del estilo mediterráneo.
Es en esta zona de Europa donde se puede ver hoy día
un notable crecimiento en las inversiones. El llamado «Cinturón
del Sol» se extiende desde el noreste de Italia y alcanza
las hermosas ciudades españolas de Valencia, Alicante,
Murcia y Barcelona. En esta ocasión nuestra atención
se centra en España, el país más extenso
de la península Ibérica.
Una crisis urbana a finales de los años setenta trajo
consigo cambios importantes y problemas propios de las grandes
ciudades (falta de vivienda, inferior calidad de vida, etc.).
Se rompió el crecimiento de las grandes metrópolis
y se le dio mayor importancia a las ciudades medias, pequeñas
e incluso a cierta áreas rurales. Esta transformación
de la morfología urbana, resultó en una renovación
interior a la par de un crecimiento periférico.
La convivencia arquitectónica de tiempo y espacio,
fantasía y realidad, vida romántica y vida moderna,
origina la casa mediterránea de hoy, cuyo diseño
exhibe características muy peculiares. La inevitable
utilización de fuertes variantes de diseño,
tales como la luz natural que fluye y penetra en los espacios
habitables a través de las amplias aberturas hacia
las áreas sociales y la intención obligada en
esta geografía de hacer fluir el aire puro hacia los
ámbitos al servicio del usuario, son solamente un par
de sus varias particularidades. Esta arquitectura reduce el
impacto al entorno al utilizar materiales naturales como la
piedra y la madera, y destaca por la amplitud de sus espacios.
Ya que cada concepto de esta arquitectura repercute en los
detalles interioristas como el mobiliario, el modo de vida
mediterráneo traslada la creatividad de los diseñadores
hacia la concepción de ideas y diseños de muebles
que se acoplen perfectamente a las actividades de quienes
realmente saben de comodidad.
La cocina es una de las áreas preferidas de quienes
habitan en estos lugares y esto se hace notorio desde cada
módulo de almacenaje o desde cada uno de elementos
que la componen, los cuales están siempre impregnados
de conceptos vanguardistas.
¿Es posible representar un modo de vida en el diseño
de un mueble? En el Mediterráneo es muy frecuente encontrarnos
con cocinas que exhiben los más elegantes mecanismos
y que, además, muestran al mundo una gran devoción
por el arte, la expresión del alma de los habitantes
de estos países europeos.
España propone en el interiorismo de cocinas evitar
el amueblamiento excesivo y desordenado, usando una gran diversidad
de herrajes que nos dan soluciones insuperables para ahorrar
espacio y ganar en comodidad.
Sus diseños vanguardistas permiten que cada actividad
se lleve a cabo con un mínimo de movimientos, evitando
recorridos innecesarios. El desarrollo de su diseño
de cocina depende en gran manera del espacio y de los elementos
o volúmenes incluidos en él, y está fundamentado
en la filosofía de que, al igual que una deliciosa
paella requiere de buenos ingredientes, un diseño de
mobiliario de cocina debe tener, además de una distribución
funcional, los herrajes necesarios para optimizar ese espacio.
La tendencia más sobresaliente en texturas para cocinas
españolas es el acero inoxidable, un material que crea
zonas preparadas para un trabajo intenso y en donde la higiene
es la necesidad número uno en la lista de quienes desarrollan
estos proyectos.
Otro material que destaca en gabinetes es el cristal, el cual
puede ser opaco o texturizado, y que puede colocarse en las
puertas de los gabinetes de columna permitiendo visualizar
su enorme capacidad sin necesidad de abrir sus puertas. El
acero y el cristal combinan perfectamente con cualquier color
de gabinetes.
Al elegir el mobiliario que manifestará nuestro especial
gusto en la cocina debemos considerar, en el caso de estilos
vanguardistas, tonalidades grises o colores neutros para aplicarlos
en cubiertas, puertas, e incluso en las paredes y el piso,
con el objeto de lograr la uniformidad en los acabados y crear
una atmósfera envolvente con un estilo definido.
Conocer la dieta de los habitantes de la cocina que se diseña
da la gran ventaja de poder elegir los herrajes necesarios
para el almacenamiento de cada uno de los alimentos, destinando
lugares «especiales» para cada cosa.
En la zona mediterránea el proceso de preparación
de la comida es la antesala del placer de consumir y experimentar
los sabores que da el mar y la tierra de esas latitudes. Los
platillos son protagonizados por el pescado, los cereales
y las verduras. En décadas recientes se han agregado
las carnes rojas y embutidos, además de otros platillos
con bajo contenido en grasas animales y alto en aceite de
oliva. En esta región hay una baja incidencia de enfermedades
vasculares debido a esa dieta y al lugar especial y prioritario
que ocupa el buen vino. Todos y cada uno de estos elementos
se consideran entre las necesidades que el usuario plantea
al diseñador.
Estos hábitos de alimentación nos demuestran
que el atractivo de la cocina no sólo reside en el
exterior. Los herrajes y accesorios para los cajones y alacenas,
aunados a la perfecta ubicación de los utensilios,
equipan nuestras cocinas y proporcionan al usuario la facilidad
de procesar los alimentos de manera eficiente. Un buen ejemplo
de ello son los separadores cilíndricos que permiten
guardar platos y bandejas de diferentes formas y tamaños.
Si agregamos a estos «contenedores» un sistema
telescópico con suave frenado al cerrar, el contenido
no se desplazará y asegurará un buen cuidado
de los elementos de trabajo.
Ahora es posible almacenar botellas de gran tamaño
u ollas en un solo cajón, ya que la tecnología
en mecanismos permite a los diseñadores dibujar en
los planos de cocina enormes cajones de extracción
total de hasta 73 centímetros de profundidad, aplicando
la ergonomía en cada elemento.
El interés de los arquitectos europeos al realizar
diseños en el mediterráneo es resaltar el paisaje.
Esto los lleva a crear distintos y variados elementos, como
las terrazas que invitan a los baños de sol. Al traducir
este criterio al diseño de cocinas podríamos
concluir diciendo que la belleza de nuestra cocina debe ser
el motivo suficiente que nos impulse a hacer de cada minuto
que permanecemos ahí un tiempo de placer al alma y
en donde cada actividad realizada nos emocione por lo bello
de un espacio que posee detalles más que satisfactorios
para nuestra hambre y sed de estética y eficiencia.
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